martes, 2 de diciembre de 2008

LA EDUCACIÓN COMO EJE DE TRANSFORMACIÓN SOCIAL

LA EDUCACIÓN COMO EJE DE TRANSFORMACIÓN SOCIAL”

En el transcurso del seminario de profundización se abordaron diversas temáticas a través de en un buen número de lecturas con un contenido sustancialmente enriquecedor para nuestro quehacer como educadores del hoy, con un gran sentido de responsabilidad y compromiso moral para un mañana mejor. Logrando dimensionar la verdadera función de la educación como responsable en gran medida de la formación de ciudadanos, verdaderamente comprometidos con la transformación de su realidad social.

Así mismo, el seminario de profundización nos permitió ser capaces de entender el sentido de lo público; siendo este concebido no sólo como el espacio, sino como un proceso continuo en constante construcción, que persigue o tiene como meta el bienestar común, que conduzca a una sana convivencia ciudadana en todo sentido. Entendiendo que lo público implica complejos procesos de negociación, en los cuales se desarrollan planes de acción para el bienestar de todos, es decir mi beneficio personal debe traer como consecuencia el beneficio colectivo; primando lo general sobre lo particular, tal como lo afirmo Emmanuel Kant“Lo Público es el principio trascendental de la democracia”(Kant,2004)

En otras palabras, lo público nos conlleva a darle sentido a la ciudadanía, estableciendo la posibilidad del dialogo, brindando espacios propicios donde la interacción fortalezca la verdadera esencia de la sociedad civil, lo cual indica que a través del diálogo y no las acciones de hecho se logrará llegar a la verdadera construcción de sociedades justas, equitativas, reflexivas y con un alto sentido democrático, convirtiéndose los argumentos en el eje fundamental para lo toma de decisiones.

Se trata entonces de sustituir el imperativo categórico Kantiano:
“Obra tal como la máxima de tu acción tuviera que convertirse por tu voluntad en ley universal de la naturaleza” “obra sólo según aquella máxima de la que al mismo tiempo puedas querer que se convierta en norma universal” (Kant, 2004)
Siendo este replanteado por lo manifestado por Habermas quien afirma:
“Validas son aquellas normas y sólo aquellas normas en las que todos los que puedan verse afectados por ellas pudiesen prestar su asentamiento como participantes en discursos racionales” (Habermas 1998)

Con base en el anterior planteamiento de Habermas, se puede aseverar que la educación debe formar individuos capaces de participar activamente en la realidad social a través de la argumentación; donde sean sólo sus ideas y el intercambio de estas a través de principios sólidos, racionales y estructurales los que conlleven a la creación o aceptación de normas sociales, siendo el dialogo esencial para este proceso.

Por consiguiente, es necesario que nosotros como educadores, tomemos conciencia de nuestro papel y de la importancia que este tiene en la formación de personas con un amplio sentido crítico y argumentativo, capaces de analizar las diversas situaciones sociales que ocurren día a día a su alrededor, convirtiéndose en actores activos en verdaderos procesos que conlleven a un cambio; donde los mejores argumentos y no la fuerza prevalezcan. Retomando las palabras de Habermas: “La educación debe ser la caja de resonancia de los problemas sociales” (Habermas ,1998).

La educación es comunicación, dialogo, en la medida en que no se debe conformar con la simple transmisión del conocimiento, sino que debe permitir que a través del encuentro de sujetos interlocutores se construya y reconstruyan significados, retomando de esta forma el sentido de lo público, donde existe toda una connotación ética, moral, donde prevalece la posibilidad de reconocer y respetar al otro para vivir mejor, en paz y armonía.

Con el seminario de profundización; también logramos identificar y a su vez diferenciar entre los conceptos de sociedad civil y sociedad, siendo la segunda entendida más por su connotación en términos de mercado y competencia. Por el contrario la sociedad civil hace referencia a la asociación de las comunidades con características comunes, donde se pueden generar mecanismos para vigilar y controlar lo público. La sociedad civil permite que los individuos que la conforman se reúnan para dialogar y solucionar problemas comunes para que se le de sentido a lo publico. En la sociedad civil, la organización y el respeto por la posición y opinión de cada individuo es importante ya que prevalece y se privilegia el uso de la razón, la comunicación y la deliberación.

Lo publico, la sociedad civil y lo deliberativo se deben fortalecer a través de la educación, puesto que esta es la encargada de generar procesos que conduzcan al individuo hacia el uso de argumentos; utilizando el dialogo como único mecanismo de acción para llegar a un acuerdo común; en busca del beneficio colectivo. Visto de esta forma, la educación debe capacitar al individuo, para que deje según lo planteado por Kant su minoría de edad, siendo capaz de alcanzar la ilustración, para ser autónomo y actuar de acuerdo a lo que su razón le indique. Debido a ello, la educación debe formar, para que el estudiante desarrolle toda su esencia humana, entonces desde esta perspectiva se puede afirmar que quien no ha alcanzado la ilustración es necio, por lo que no hace uso de su razón para comprender el verdadero sentido de las cosas. La educación enseña, educa, instruye y lo más importante forma; haciendo aforar lo mejor de cada uno de nosotros, para ser realmente útiles a la sociedad, con la capacidad de reflexionar acerca de la misma teniendo una conciencia de lo que esta bien o mal, asumiendo a la vez una posición política que conduzca hacia la equidad.

La educación constituye un elemento indispensable para que la humanidad pueda progresar hacia los ideales de paz, libertad, y justicia social. Para lo anterior se hace necesario una transformación en el rol de estudiantes y docentes; donde el educador sea un orientador de procesos que prepare al alumno para interactuar exitosamente con el mundo que lo rodea, asumiendo una actitud innovadora, reflexiva, creativa y critica de su realidad y no simplemente un receptor del saber impartido por el docente. “Yo diría que la educación de hoy debe más bien preparar para actuar en el mundo que intentar hacer llegar tal o cual modelo rector determinado de antemano” (Becker,1997). En otras palabras la relación entre profesor- alumno se transforma, de ser una relación de Poder- Sumisión; propia de la escuela tradicional, a una relación más de afecto, confianza y camaradería; incorporándose la autodisciplina al proceso educativo.

La educación conlleva a la persona hacia su desarrollo, su crecimiento intelectual, moral y personal; puesto que todo buen ciudadano es un buen profesional, ya que de nada sirve ser un genio, si se carece de la calidad humana. Se habla entonces de la responsabilidad social que posee la escuela, en su papel de educar las generaciones actuales y futuras, encargadas de generar el verdadero cambio que nuestra querida Colombia requiere. Un cambio en donde las desigualdades sociales cada vez sean más cortas, un país donde el amor, el respeto, la tolerancia y las ideas, sean el epicentro de la vida diaria.

La educación permite adaptar a el hombre a la sociedad, dando la posibilidad de generar espacios propicios donde se problematice para llegar a soluciones en función del bienestar general. En este aspecto la educación superior, representada a través de la universidad, plantea esta institución como la encargada de construir un proyecto de nación. Es la universidad la que desde sus aulas y fuera de ellas debe promover procesos de transformación social que permitan la generación de verdaderos lideres con un alto sentido común.

Nuestro propósito como educadores debe ser el de crear los ambientes necesarios para que nuestros aprehendientes se puedan cuestionar acerca de en ¿qué clase de mundo estamos viviendo y en qué mundo desearíamos vivir? Para que en ultimas nuestros educandos y nosotros mismos podamos ser capaces de definir que tipo de sociedad queremos construir, y que estrategias se deben implementar para hacerla posible. En este sentido se hace necesaria una educación que apunte hacia una práctica en función de la realidad social, donde el fin sea la transformación de la sociedad a través de un proceso permanente de reflexión y acción, empleando una pedagogía critica enmarcada en un contexto. De esta forma, la educación requiere de un reconocimiento y asunción de la identidad cultural enfatizando la idea del ser humano como un sujeto de la historia y el educando como el sujeto del proceso educativo.

La educación actual debe concientizar a los estudiantes acerca de su responsabilidad en la transformación de la sociedad, debe sensibilizar al estudiante de la realidad de nuestro país, para que en una forma critica y activa, proponga y ejecute acciones que ayuden a solucionar si no totalmente; si en forma parcial y local los problemas de su medio. Se trata entonces de permitir que a través del proceso educativo el estudiante adquiera una conciencia crítica, que le permita hacer un análisis concienzudo de la realidad que lo rodea para convertirse en un actor proactivo en la transformación positiva de la misma, la educación debe vincular la realidad en la que viven los educandos como parte de su actividad de aprendizaje. De esta forma la escuela podrá trascender las paredes y tendrá un verdadero impacto social, haciendo de la educación un eje de transformación social hacia una sociedad cada vez más equitativa, solidaria y democrática.

Para finalizar se pueden retomar los planteamientos expuestos por Martha Nussbaum, quien nos ofrece en su obra “El Cultivo De La Humanidad”, criterios para hacer que nuestros niños aprendan a pensar pos si mismos, dejando a un lado la pereza mental que lo único que produce es que sean fácilmente manipulables; los estudiantes deben ser capaces de cuestionarse y cuestionar e incluso desafiar la autoridad con fundamentos e ideas que respalden su postura, permitiéndoles actuar conforme a su razón les dicte, cuestionando sus creencias y la realidad ofrecida por los medios de comunicación sin permitir ser absorbidos por los mismos. Martha Nussbaum en su libro trae a colación la educación socrática, recogiendo principalmente las ideas que él estudiante niño o niña es el encargado de edificar su propio aprendizaje, y el maestro debe adaptarse a las necesidades y contexto propios de los alumnos, promoviendo desde temprana edad su vinculación a procesos democráticos, en los cuales asumirá una posición responsable y conciente; y es precisamente la educación la encargada de facilitar las herramientas que hagan posible que todo esto deje de ser un ideal., una utopia y se transforme en una realidad.